Nuestro Modelo
de Producción
Calidad que se nota, bienestar que se ve
Los cerdos Chatos Murcianos de los criadores de CACHAMUR no son animales de producción industrial. Se crían con tiempo, con espacio y con mimo. El engorde es lento y prolongado, pudiendo llegar hasta los 14-15 meses de vida, con acceso diario a parques al aire libre donde los animales pueden moverse libremente y desarrollar sus patrones de comportamiento naturales.
Su alimentación es natural: forrajes como la alfalfa, frutas y verduras, complementados con piensos compuestos elaborados con fórmulas específicas y adaptadas al lento ritmo de crecimiento de esta raza. Los animales conservan sus colas largas y enrolladas —signo inequívoco de su bienestar— y son manejados por personal formado y verdaderamente implicado en la raza.
El resultado es una carne con una infiltración de grasas insaturadas excepcional, que le otorga una jugosidad, un aroma y un sabor reconocidos por los mejores chefs y avalados por estudios de la Universidad de Murcia. Una carne que no tiene competencia, porque no hay otra igual.
Raíces en la tierra, mirada al futuro
Compromiso Social y Medioambiental
Criar Chato Murciano es mucho más que producir carne de calidad. Es contribuir a la conservación de un patrimonio genético único, es apostar por la economía rural y el comercio local, es mantener viva una cultura gastronómica que forma parte de la identidad murciana.
Los criadores de CACHAMUR trabajan bajo un modelo de economía circular: los purines se gestionan de forma responsable y se utilizan como fertilizante orgánico en los cultivos de forraje que alimentan a los propios animales, cerrando el ciclo y reduciendo el impacto ambiental. El cierre de las balsas de almacenamiento y otras medidas contribuyen a disminuir las emisiones a la atmósfera.
La ganadería del Chato Murciano genera empleo en el medio rural, reactiva economías locales y sirve como hilo conductor entre generaciones: de abuelos que conocieron esta raza en su esplendor, a hijos y nietos que hoy la recuperan y la proyectan hacia el futuro.
Nuestra gastronomía es patrimonio de todos, y su preservación es una responsabilidad que asumimos con orgullo.
Sostenibilidad
Ganadería porcina sostenible en Murcia
El Chato Murciano es una raza perfectamente adaptada al clima mediterráneo semiárido de la Región de Murcia. Su modelo de cría, dotándolo de grandes espacios, permite aprovechar los recursos naturales del entorno con un impacto ambiental mínimo, integrándose de forma equilibrada en el ecosistema local.
Su capacidad para aprovechar pastos naturales, subproductos agrícolas y rastrojeras reduce la dependencia de piensos industriales externos, cerrando el ciclo productivo dentro del propio territorio.
A diferencia de las razas industriales, el Chato Murciano crece a un ritmo más pausado y natural, lo que se traduce en menor consumo de agua y energía por kilogramo de carne producida. Su gestión contribuye además al mantenimiento del paisaje rural, evitando el abandono de tierras y frenando el éxodo rural.
La recuperación y fomento de esta raza autóctona está alineada con los objetivos de la estrategia europea «Del campo a la mesa» y con la biodiversidad ganadera, preservando un patrimonio genético irreemplazable que fue declarado en riesgo de extinción y que hoy, gracias al esfuerzo de ganaderos y administraciones, vive un proceso de recuperación ejemplar.
Territorio
Un ancla contra la despoblación rural
Las zonas rurales de la Región de Murcia enfrentan desde hace décadas un proceso sostenido de pérdida de población, especialmente entre los jóvenes. La ganadería del Chato Murciano emerge como una actividad con un potencial transformador real en la lucha contra este fenómeno.
Cada explotación de Chato Murciano genera empleo estable en el medio rural, desde los propios ganaderos hasta los trabajos vinculados a la transformación artesanal, la comercialización, el turismo agroalimentario y la restauración local.
La apuesta por la calidad diferenciada —con sellos como el logotipo 100% Raza Autóctona— permite obtener un mayor valor añadido por animal, haciendo económicamente viable una ganadería a pequeña y mediana escala. Esto facilita que jóvenes emprendedores del entorno rural puedan desarrollar proyectos de vida viables sin tener que emigrar a las ciudades.
Del campo a la mesa: sabor con historia
Los Productos
La carne del cerdo Chato Murciano se distingue por su textura jugosa y fibrosa, su color intenso y una infiltración grasa que solo es posible gracias a un crianza pausada y una alimentación natural. Unos productos únicos, sin competencia en el mercado, con precios estables durante todo el año.
Los productos elaborados por los criadores de CACHAMUR incluyen embutidos tradicionales —salchicha casera, longaniza, imperial, butifarra, sobrasada— y el jamón curado, cuyo proceso lento de curación da como resultado un aroma y sabor verdaderamente inigualables.
Entre los productos frescos destacan los chuleteros, las cabezas de lomo, las carrilladas, caretas, pancetas y tocino, todos de reconocido valor gastronómico.
Productos que han recibido el reconocimiento de chefs de prestigio, que se han presentado en ferias internacionales como SEPOR, y que han obtenido galardones como la Medalla de Oro a la Mejor Morcilla de Chato en el Congreso «Lo Mejor de la Gastronomía».